La Minería enfrenta una transformación profunda: desde el aumento en la demanda de minerales estratégicos hasta nuevos desafíos tecnológicos, operativos y ambientales.
Durante la conferencia Tendencias que impulsan la transformación de la minería, en el 10° Foro Latinoamericano de Minería, se destacaron las cinco realidades que explican por qué el sector está cambiando y qué papel juega América Latina en este nuevo escenario.
1. Desarrollar una mina ahora toma más tiempo
Ya no basta con encontrar un depósito prometedor. Desarrollar una nueva mina es cada vez más complejo, costoso y lento. De acuerdo con información de Global Data, entre 2015 y 2019, el tiempo promedio desde la factibilidad hasta la operación era de 4.38 años, hoy se proyecta en 8.8. Y si se cuenta desde el descubrimiento, el ciclo completo puede tomar entre 15 y 16 años.
Esto se debe a varios factores:
- Leyes de mineral más bajas, que obligan a mover más material por cada tonelada útil.
- Proyectos en ubicaciones remotas, con infraestructura limitada.
- Mayor proporción de minería subterránea, que incrementa los costos y la complejidad operativa.
2. La seguridad mejora, pero los riesgos graves persisten
La seguridad siempre ha sido una prioridad para la Industria Minera, y los avances en la reducción de lesiones lo demuestran. Sin embargo, las cifras de fatalidades no reflejan el mismo progreso.
A pesar de la creciente inversión en tecnología para mejorar las condiciones de trabajo, estos datos evidencian que aún hay brechas importantes por cerrar. La seguridad sigue siendo un reto estructural que no se resuelve solo con innovación, requiere un enfoque más integral.
3. El futuro está en los minerales críticos
El cobre, litio, níquel y cobalto se han vuelto esenciales para la transición energética, ya que son la base de tecnologías como baterías, vehículos eléctricos y sistemas de energía renovable.
Este cambio se ve reflejado tanto en los nuevos proyectos como en las adquisiciones estratégicas. La participación de minerales críticos en las transacciones del sector creció del 26% al 35% en los últimos años.Empresas importantes del sector están reconfigurando sus portafolios para enfocarse en estos recursos clave, consolidando su papel en la nueva economía energética.
4. América Latina está en el centro del mapa global
Con casi 200 proyectos en marcha y un potencial de inversión cercano a los 100 mil millones de dólares hacia 2030, América Latina se posiciona como una pieza clave en el nuevo ciclo minero.
Mientras Argentina acelera en litio, Chile y Perú consolidan su liderazgo en cobre, y México avanza no solo en plata, sino también en cobre, zinc y tierras raras. La región no solo tiene los recursos: también está viendo un impulso sostenido en actividad y capital.
5. La tecnología está avanzando, pero no de forma pareja
Muchas operaciones mineras ya están adoptando soluciones tecnológicas con beneficios concretos. Entre las más populares, destacan:- Mantenimiento predictivo, por su impacto directo en eficiencia y reducción de costos.
- Sistemas de prevención de colisiones, cada vez más comunes en flotas.
- Software especializado, que mejora la gestión y planificación operativa.
Pero no todo avanza al mismo ritmo. Tecnologías como los camiones eléctricos o autónomos aún enfrentan barreras de costo, infraestructura y retorno de inversión.
Hoy, solo el 1% de los camiones mineros son eléctricos, aunque se espera una mayor adopción en los próximos años.
La minería se transforma como sector clave
Lejos de quedarse atrás, el sector minero se está adaptando a nuevas demandas. La presión por operar con menor impacto, entregar minerales clave y cuidar a sus trabajadores está impulsando una transformación profunda. Parte de ese cambio implica encontrar nuevas formas de ser más eficientes, reducir costos y tomar mejores decisiones en tiempo real.
No te pierdas la conferencia completa en YouTube, donde podrás conocer más detalles sobre el papel clave de la minería en América Latina y las tecnologías que marcarán la próxima década.
Disclaimer
*Esta prueba de desempeño se basa en la experiencia de un solo cliente. Los resultados reales pueden variar dependiendo del tipo de equipo utilizado, su mantenimiento, condiciones de operación y medio ambiente, así como de cualquier lubricante previo utilizado. Los resultados obtenidos en esta prueba no garantizan ni pretenden garantizar el cumplimiento con cualquier norma ni obligación ambiental aplicable, únicamente refleja ciertos resultados obtenidos bajo condiciones específicas de un solo cliente y con base en un estudio previo realizado a la situación en concreto, cualquier beneficio obtenido ha sido previamente comprobado por cada cliente bajo su propio criterio y experiencia, los efectos o resultados obtenidos no son necesariamente directos o atribuibles al uso de los productos y consideran una serie de factores, como los mencionados en este párrafo. Consulte el manual del propietario para conocer los requisitos de aplicación del fabricante de equipos originales (OEM) y los intervalos de cambio de aceite de su vehículo o equipo.